Según han revelado diversas investigaciones, las personas con un nivel de estrógenos por encima de lo normal tienen el dedo índice (D2) de la mano derecha más largo que el anular (D4). Y al contrario: si es más largo el anular que el índice, eso indica un alto nivel de testosterona.

Vale. Y tras esta afirmación, que puede sonar entre sorprendente y disparatada, tal vez te estés preguntando qué tendrán que ver las hormonas con lo que miden los dedos… Vayamos por partes:
En primer lugar, conviene aclarar que los estrógenos son un grupo de hormonas que juegan un papel clave en el desarrollo de las características físicas y las funciones reproductivas femeninas, como el crecimiento de los senos y el útero o la regulación del ciclo menstrual.
La hormona sexual masculina es la testosterona, pero los hombres también producen estrógenos, igual que las mujeres testosterona, aunque en cantidades mucho menores.
Pues bien: un exceso de estrógenos o de testosterona puede provocar múltiples síntomas, algunos de los cuales son perceptibles a simple vista, como es el caso de la longitud de los dedos.
Dicho lo cual, surge la siguiente cuestión: ¿en qué momento del desarrollo humano ocurre esto?
La respuesta está en el primer trimestre del embarazo. ¿Increíble? No tanto, por la sencilla razón de que es entre la octava y la duodécima semana de gestación cuando se fabrican hormonas masculinas en el líquido amniótico y cuando el bebé que se está formando recibe mayor o menor cantidad de ellas. Eso va a determinar, como te decía, la proporción entre sus dedos índice y anular, que se mantendrá a lo largo de su vida.
De modo que si eres mujer y te acabas de dar cuenta de que tu dedo anular es más largo que el índice… ¡no te preocupes! No es que te hayas convertido en un hombre, ni que esa peculiaridad se asocie con ninguna connotación sexual. Solo significa que, siendo todavía un embrión, recibiste más hormonas masculinas. Por ello, tendrás algunos de tus rasgos masculinizados, piel grasa, cabello fino, vello corporal, tendencia a ovarios poliquísticos, acné en la juventud… Y en contrapartida, al registrar una menor actividad estrogénica, bajará el riesgo de ansiedad, fobias o depresión.
En cambio, si tus niveles de estrógenos en ese período fetal fueron elevados, estarás más expuesta a miomas, dolores de regla, coágulos, abundante flujo vaginal (y prolongado en el tiempo), sequedad en la piel y en las mucosas, prominencia de tejido fibroso en las mamas, etc.
Ahora que entiendes la relación entre los índices hormonales y la morfología de los dedos, te revelaré un dato interesante en cuanto a fertilidad: las mujeres con el anular más largo que el índice obtienen mejores resultados a la hora de quedarse embarazadas, y en los tratamientos de reproducción asistida responden mejor a la estimulación ovárica.
Conclusión
Tu dedo índice y anular, te están dando una pista de si tu actividad estrogénica es excesiva, si es así, ¡redúcela! Solicita unos análisis para medirla y regúlala con una alimentación adecuada y otros hábitos saludables.
El tamaño de tu dedo ya no va a cambiar, pero tus niveles hormonales sí pueden hacerlo, porque ningún resultado en tu organismo es definitivo.
Ya sabes… ningún diagnóstico es definitivo.
En el curso Las leyes de la fertilidad puedes encontrar ejercicios para producir cambios en tu cuerpo y conseguir un equilibro hormonal.
Un comentario
Y si tienen un mismo tamaño… que puede indicar? Gracias Patricia!